Se dice del profesor que cae chido y no se pone pesado. Da la clase relax, explica con paciencia, te suelta tips para el examen y hasta se hace de la vista gorda con cosillas, mientras no te pases. Es un halago bien mexa, de esos que te hacen pensar: ojalá todos fueran así.
Se dice del profesor que es tranquilo y accesible, de esos que caen bien porque entienden a la mara y no andan buscando cómo fregar. Explica sin humillar, te echa la mano si vas perdido y no te la complica con reglas absurdas. Ojo, no es que sea barco, solo que tiene buen trato y sentido común.