Se dice de esa persona que aparece de la nada y desaparece igual de rápido, como si el viento se la llevara. Es el típico que cae un rato, saluda, promete volver y pum, se esfuma sin avisar. En Aysén suena bien patagón, medio poético y medio talla, para el amigo inubicable.
"Llegó a la junta, se tomó una chela, dijo “ya vuelvo” y se evaporó. El Nico es primo del viento, ni alcanzai a preguntarle cómo está."