Se dice cuando algo te provoca escalofríos y se te eriza la piel, ya sea por emoción, miedo, frío o porque te pegó fuerte una canción. Es la típica reacción de los pelitos parados, como si el cuerpo dijera ojo, esto está intenso. En Argentina se usa un montón y queda re natural.
"Che, cuando arrancó el bandoneón en la milonga se me puso la piel de gallina mal, parecía que me estaban contando la vida en dos notas."