En Morelos y en buena parte de México se dice cuando te atascas comiendo o bebiendo hasta quedar llenísimo, casi a reventar. También puede usarse para decir que te pusiste bien pedo, según el contexto. Es vulgarcilla, sí, pero súper común y muy gráfica. Úsala con confianza, pero con tu tía no.
"Fuimos por tacos y luego cayó el pastel, y yo bien valiente me puse hasta la madre. Ya ni podía pararme, nomás veía el sillón y me llamaba por mi nombre."