Se dice cuando te pones serio y hablas sin filtro para dejar algo bien clarito. Es como decir la verdad de frente, sin adornos y sin miedo a que se piquen. Suele usarse cuando alguien se está pasando o cuando ya toca poner orden. No es necesariamente insultar, es marcar la cancha y listo.
"Oe, ya pues, la puse firme en la chamba y les dije que si seguimos llegando tarde, el jefe nos vuela a todos. Se acabó la payasada."