Forma coloquial y medio burlona de decir que alguien se murió, como si se hubiera quedado dormido para siempre en un petate. Es de esas expresiones mexicanas que suenan chistosas aunque hablen de algo bien serio. Se usa mucho para quitarle lo dramático al tema de la muerte, aunque a veces suene medio negro el humor.
Verbo coloquial para decir que alguien se queda frito, se desploma o se duerme del tirón, muchas veces después de comer como un campeón. También puede usarse para “quedarse KO” por cansancio, no solo por sueño. Suena muy de pueblo y muy de confianza, de esos que te sueltan en la sobremesa sin despeinarse.