Verbo bien venezolano para cuando alguien exagera una situación y se monta una película en la cabeza, con drama, paranoia o pose de protagonista. Es como decir que está sobreactuando y armando un show por algo que no da para tanto. Se usa mucho para bajarle dos al cuento. Y sí, a veces da risa.
"Deja de peliculear, chamo, que se fue la luz un ratico y ya estás llamando a medio mundo como si fuera el fin del planeta."