Se dice cuando alguien está pasando un frío brutal, de ese que te deja tiritando y con la piel erizada. Es como estar congelado, pero contado a lo venezolano, con drama sabroso. También puede usarse para exagerar un poquito el clima, aunque no esté nevando ni nada. Igual, suena a que te vas a partir en dos.
"Chamo, anoche estaba pelando gajo durísimo, se fue la luz y yo ahí arropado con una toalla como si eso fuera una cobija."