Se dice cuando estás sin un centavo, en la lona y con la billetera haciendo eco. La comparación viene de que al mediodía el sol cae a plomo y casi no hay sombra, así que quedas “pelado”, sin nada que te cubra. Muy ecuatoriana para confesar pobreza con humor y cero drama.
"Ñaño, hoy no voy ni a la tienda, estoy pelado como sol de mediodía desde que pagué la cuenta y me quedé viendo el saldo en cero."