Se dice cuando alguien se levanta exageradamente temprano, casi que antes de que amanezca, como si fuera a salir a darle un golpe al sol. Va en tono de chanza para el que madruga de más, el que ya está activo cuando el resto ni ha abierto un ojo. Muy de pana para vacilar al intenso mañanero.
"Epa, ¿y tú qué haces despierto a las cinco? Vas a pegarle al sol y después te me duermes en la reunión, compa."