Se dice en plan broma cuando alguien se la pasa sin hacer nada útil, normalmente tirado en el sillón con series, pelis y botana, como si su única misión fuera cuidar las palomitas para que nadie se las robe. Es una manera muy mexicana de admitir la flojera con orgullo. Y sí, suena ridículo y por eso funciona.
"Wey, hoy ni me hables: cancelé planes, apagué el mundo y me voy a pasar el día protegiendo palomitas con Netflix y una cobija."