Se dice cuando metes la pata a lo grande y te marcas un fallo que te deja en evidencia delante de la peña. Es como hacer el ridículo sin querer, de esos momentos en los que te quieres teletransportar. Muy útil para resumir una cagada social en dos palabras, y encima suena gracioso.
"En la reunión solté que el informe estaba perfecto y era el borrador con faltas. Silencio mortal, el jefe mirándome fijo y yo tragando saliva. Qué manera de pasar la gamba."