Expresión muy usada para hablar de irse de rumba con todo, sin miedo al descontrol y con ganas de vacilar duro. Es como decir que la fiesta va a ser tan intensa que al final toca pasar el coleto de verdad. Suena inocente, pero casi siempre implica alcohol, música a todo volumen y cero ganas de dormir.
Expresión muy usada cuando alguien deja a otro en ridículo, lo derrota feo o lo humilla en una discusión, juego o situación. Es como decir que lo dejaron limpio, barrido y trapeado, sin chance de responder ni de defenderse. Suena fuerte, pero hay que admitir que cuando no te toca a ti, tiene su gracia.