Se dice cuando alguien se instala en un sitio como si pagara arriendo: se sienta, se acomoda y ya no hay poder humano que lo mueva. Va con tono de queja o burla, porque la persona se queda pegada, bien fresca, como si el plan fuera quedarse toda la tarde. Muy de parche y confianza.
"Ese man se parqueó en silla en mi casa dizque un ratico por un tinto y ahí sigue, bien campante, viendo novelas y bajándose las arepas como si nada."