En Trujillo se le dice parejero al que se va demasiado arreglado, como si estuviera compitiendo por quién brilla más. Es el típico que se pone camisa planchadita, perfume y zapatitos para una pichanga o para ir a la bodega. No es insulto mortal, pero sí suena a burla cariñosa por sobrado de pinta.

"Fuimos a jugar fulbito y el Carlos cayó con camisa, perfume y zapatos lustrados, como para matrimonio. Ya pues, qué parejero, causa."

Pausa chistera

Sabemos que has venido a culturizarte, pero aquí nos gusta despistar. Mientras tu cerebro procesa expresiones callejeras, nosotros le colamos un chiste por la puerta de atrás.

Si no te ríes en 10 segundos, te hacemos un descuento. Palabra de duende.

¿Te mola lo que decimos? Pues si nos mandas un Whatsapp te vas a partir de risa con nosotros!
Charlemos
Tu cesta: 0,00 € (0 productos)

Tu Carrito de Magia

Tu carrito está vacío. ¡Adopta un Magikito!