Dicho bien entrerriano para cargar a alguien que no puede cerrar la boca y se la pasa hablando o largando chismes. La imagen es medio absurda a propósito, como si los labios estuvieran de joda y no pararan un segundo. Se usa en tono de burla, sin tanta maldad, para el que boquea de más.
"Che, al Rolo no le cuentes nada porque después se entera todo el barrio. Tiene la boca suelta, parecen dos dedos de fiesta en la juntada."