En Caldas y buena parte de Colombia, parchar es quedar a pasar el rato sin afán, en plan relajado, hablando carreta, oyendo música o viendo la vida pasar. Si es en la esquina del barrio, mejor: llega la gente, se arma el chisme y sale plan sin plan. Tranqui, pero nunca aburrido.
"Oe, ya es viernes, caigamos a parchar en la esquina, compramos unas polas y miramos quién se aparece, a ver qué se arma más tarde."