Expresión bien norteña para animar o apurar a un chavo. Órale es como un dale, ándale o va, y morro es el joven, el chamaco. Juntas suenan a empujoncito con cariño, tipo ponte las pilas y tú puedes. Se usa entre compas, familia o raza del barrio.
Expresión muy campechana y mexicana que se usa para animar a alguien, meterle prisa o mostrar sorpresa con buen rollo. Es como decir venga, espabila o no manches, qué loco, pero en versión costeña y relajada. Suele ir con tono juguetón, entre cuates, y a veces también suena a regaño cariñoso, según cómo lo digas.