Se dice cuando alguien te promete algo o te vende la moto con una compensación que luego se queda en nada. Vamos, puro humo: mucha palabra, cero hechos. Sirve para señalar al típico que te ilusiona con un plan, un favor o una invitación y al final te deja con cara de tonto. Muy asturiano y muy real.
"El Xuan dijo que invitaba a unos culinos de sidra y hasta sacó pecho, pero al final nada, lo de siempre: ofrecer parpayuela y pa casa."