Se dice para pararle el carro a alguien cuando está inventando, exagerando o echándose un cuento que no se cree ni su abuela. Es como soltar un “ya bájale” o “no manches” pero en modo bien michoacano. Sirve para cortar la mentira en seco y dejar claro que ya lo cachaste.
"No le cebes, compa, si todos vimos que llegaste tarde y todavía quieres decir que fue por el tráfico de la carretera."