Se dice cuando alguien arma un escándalo bien grande o un peo monumental por cualquier vaina. Puede ser por celos, por rabia o porque se le metió el demonio y quiere discutir con todo el mundo. Vamos, que la persona no solo se molesta, sino que convierte el momento en un show.
"Chamo, le dijeron a Valentina que hablaron de ella y montó una guerra en la fiesta, gritó, reclamó y hasta quería que pusieran el chat en la tele."