Forma cariñosa y un poco irónica de hablar del micro o bus chico que recorre la ciudad o los pueblos y que, por alguna razón mágica, siempre va lleno hasta los topes. Se usa mucho cuando uno se ríe de lo apretado del viaje, aunque igual se sube porque no queda otra. Y hay que admitir que el nombre tiene su encanto.

"Pucha, me subí al microbucito en hora punta y terminé abrazando a medio Los Ríos, iba peor que lata de sardinas en oferta"

Pausa chistera

Sabemos que has venido a culturizarte, pero aquí nos gusta despistar. Mientras tu cerebro procesa expresiones callejeras, nosotros le colamos un chiste por la puerta de atrás.

Si no te ríes en 10 segundos, te hacemos un descuento. Palabra de duende.

¿Te mola lo que decimos? Pues si nos mandas un Whatsapp te vas a partir de risa con nosotros!
Charlemos
Tu cesta: 0,00 € (0 productos)

Tu Carrito de Magia

Tu carrito está vacío. ¡Adopta un Magikito!