Se dice cuando te metes tú solito en un lío gordo, normalmente por bocazas, por impulsivo o por no pensar dos veces. Es como entrar en un charco de barro y luego descubrir que no hay forma elegante de salir. Vamos, que te has buscado un problema y ahora toca apechugar.
"Tío, ¿en serio le contestaste al jefe en el grupo de WhatsApp? Te has metido en un fregao de los buenos, ahora a ver quién te cubre cuando toque el turno del sábado."