En Santa Cruz se usa para decir que le metiste cuento a alguien con labia y picardía, sobre todo si es una autoridad o alguien que se cree intocable. Es como engañarlo un rato, hacerlo caer redondito con una historia bien armada. Puede ser broma pesada o simple viveza, y sí, tiene su maldad divertida.
"En la promo armamos una noticia trucha y le metimos finta al presidente del curso, el man se la creyó completita y ya estaba llamando a la profe, todo nervioso."