Dicho bien popular para exagerar que hace un frío berraco o que alguien está helado. La gracia está en el chiste de la suegra, como si el abrazo fuera puro compromiso y cero calorcito. En Boyacá pega durísimo porque las madrugadas son bravas, así que esta frase sale sola cuando el clima se pone a morder.
"Parce, salí sin chaqueta a la tienda y casi me congelo, esto está más frío que abrazo de suegra, ¡ni el tinto me salvó!"