Se dice de alguien que va despistadísimo, en su mundo, o directamente un poco flipado. Es una comparación bruta y muy de barra de bar, con toque vulgar, para remarcar que la persona está colgada a niveles olímpicos. No es precisamente fina, pero cuando la sueltas, se entiende al instante y hace gracia.
Expresión bruta y muy de barra para decir que alguien está colgadísimo, despistado o en su mundo, como si viviera en otra dimensión. Se suelta cuando alguien hace cosas raras o no se entera de nada. Es vulgar, sí, pero tiene ese punto exagerado que la hace graciosa si hay confianza y no te pasas.