Se dice cuando montas un follón bueno o dejas una situación hecha un cristo, normalmente por torpeza o por irte calentando y liarla más. Vamos, que de una tontería sale un caos con gente gritando, cosas por el suelo y tú pensando: ¿en qué momento se fue todo al carajo? Tiene su puntito.
"Fuimos a poner música en la peña y, entre el altavoz petando y el primo tocando botones, liamos un chocho que acabamos buscando el móvil con la linterna del coche."