Persona que habla sin filtro, medio deslenguada, que suelta lo primero que se le cruza por la cabeza y a veces ni registra el quilombo que arma. Puede ser brutalmente sincera, chusma profesional o las dos cosas juntas. Ideal para enterarte de todo, pero también para que te mande al frente sin querer. Y hay que admitir que a veces es bastante divertido.
Se usa para describir a alguien que habla sin filtro, que opina de todo y no se guarda nada, aunque nadie le haya pedido la opinión. Puede ser medio bardero, medio sincero brutal, según el día. A veces cae bien porque dice lo que nadie se anima y otras veces te dan ganas de decirle que se calme un toque.