Se le dice a la persona que habla de más y no suelta el chisme ni aunque le paguen. Anda contando todo lo que ve y oye, exagera tantito y en dos minutos ya lo regó por medio barrio. Es como traer la lengua bien suelta y crujiente, lista para el mitote. Y sí, suele dar risa, pero da miedo.
"Aguas con la Lupe, es bien lengua de chicharrón: le conté algo en confianza y al rato ya lo sabía media colonia, hasta el del puesto de tacos."