Qué significa
En el Llano dicen leer la marrana cuando alguien se pone a descifrar qué trama otra persona, como si le estuviera leyendo la mente y pillando todas las mañas. Es como olfatear la mala intención antes de que pase. Muy útil para no dejarse tumbar en una partida de truco o en cualquier negocio raro.
Ejemplos de uso
"No se haga el loco, compa, que ya le leí la marrana y sé que ese negocio suyo viene con truco y con marrulla incluida."
"El primo Tobías sabe leerle la marrana al vendedor de motos del concesionario de Villavicencio del Centro Comercial Llanocentro, en quince minutos de conversación tenía claro el verdadero margen del intermediario, los descuentos del fin de mes y la próxima oferta del show room del local del kilómetro doce de la salida hacia Acacías."
"No le leas la marrana al jefe del departamento de ventas del banco de la Avenida del Llano de Villavicencio, prima, en cuanto se da cuenta que sabes su juego del próximo trimestre cambia la estrategia del comité del segundo piso, y la oportunidad de la promoción del próximo año se queda en el cajón del archivero del gerente regional."
De dónde viene
La fórmula leer la marrana proviene del Llano colombo-venezolano del segundo cuarto del siglo veinte, cuando los hacendados de Meta y Casanare criaban cerdas reproductoras del rebaño llamadas marranas en los corrales del fundo. Los peones del campo descifraban el comportamiento del animal antes del nacimiento de la cría observando los pequeños signos del cuerpo, la postura y la respiración, para anticipar el momento exacto del parto y prepararse para la asistencia. La metáfora del campesino llanero que lee a la marrana antes de la camada se trasladó al habla cotidiana del Departamento del Meta como sinónimo del individuo astuto que descifra las intenciones del prójimo antes de la jugada.