En Lima se usa para decir que alguien tiene que resolver sus propios problemas, sin esperar ayuda de nadie. Es como decir arréglatelas solo, hazte cargo de tu chongo y no estés llorando por apoyo. Suena medio gracioso, pero también es un jalón de orejas elegante cuando alguien se hace el loco con sus responsabilidades.
En Áncash se dice así cuando se arma la clásica parrillada con los patas, con chelas bien frías y harta carne para olvidar las penas o celebrar cualquier cosa. Es como organizarse para un tono casero con comida, trago y chongo sano. Básicamente es juntarse a vacilarse fuerte, y la verdad suena bastante divertido.