Persona experta en adular, hacer la pelota y sobarle las medias a quien haga falta con tal de quedar bien o sacar ventaja. No es que sea simpático, es que vive en modo lambón profesional. En Yaracuy se usa mucho para señalar al que se arrima al poder, al profe o al jefe con una sonrisa bien falsa.
Se le dice al que le echa demasiada mantequilla a alguien para caerle bien o sacar provecho. Es el típico lambón que vive halagando al jefe, al profe o a quien tenga poder, como si estuviera jalándole la bola todo el día. Suena burlón y bien venezolano, y se usa para bajarle los humos al adulador.