Se dice cuando te sale un plan improvisado y te piras a dar una vuelta, normalmente al campo, al río o a algún pueblo a liarla un poco. Es ese rollo de escapada sin pensar mucho, con bocata, birras y colegas, solo para despejarte y echarte unas risas. No es un viaje serio, es una pingada y punto.
"Venga, deja el sofá y vámonos de pingada al río, que llevo la neverita y en el pueblo están ya con la música a tope."