Se dice cuando alguien va de gorrón, de colado o de aprovechado, apareciendo donde hay comida, fiesta o plan sin haber sido invitado o sin poner un peso. Es el típico que cae “de casualidad” justo a la hora del mole y luego se hace el loco para cooperar. Muy de barrio, y sí, da coraje.
"Cayó el Beto a la peda sin que nadie lo llamara, se sirvió dos platos y ni para las chelas aflojó. No inventes, ese vato siempre va de chahuistle."