Se dice cuando alguien está siendo parcial y empuja la cosa para que gane su pata, su equipo o su propia apuesta. Vamos, que no está jugando limpio y se le nota la mano. Se usa mucho en pichangas, fulbito, apuestas entre amigos o cualquier situación donde uno quiere acomodar el resultado a su favor.
"Ya pe, árbitro, no inclines el carro por tu causa, siempre cobras todo para tu gente y al final nos quedamos misios sin chifa."