Se dice de alguien que está tieso de frío, casi sin poder moverse, pero igual mantiene la alegría y el swing, como si estuviera marcándose una cumbia en medio del hielo. Es una forma graciosa de describir a quien se congela esperando, pero no pierde la actitud ni el buen humor.
"Mira a Juan, está helado de cumbia en el paradero desde las seis. Tiembla como gelatina, pero igual se pone a zapatear y a cantar, como si nada."