Se dice cuando alguien se manda una como de pibe, actuando inmaduro o haciéndose el adolescente, sin medir consecuencias. Va con tono de cargada o reto suave, tipo: dale, ubicáte. En Buenos Aires suele ir con re, mal o cualquiera de esas intensidades porteñas que te dejan la frase picante.
"El chabón renunció y se fue a la costa sin un mango, sin laburo y sin avisar a nadie. Se la está haciendo re de pendex."