Se dice cuando alguien te está chamullando, dándote vueltas o inventando una excusa bien armada para zafar. Es como que te arma el cuento completo y espera que se lo compres. Muy de pillarlo al vuelo y decir: ya, ya, no me hagai el kit. Y sí, suele venir con cara de inocente incluida.
"El Pancho juró que se le quedó el celu en un pudú y por eso no contestó. Ya po, si siempre anda haciéndole el kit cuando queda la cagá."