Se dice cuando alguien se avienta un plan en grande y con un aire de “aquí mando yo”, como si hubiera una mafia tlaxcalteca moviendo los hilos. Va con tono de broma y exageración, para hablar de una fiesta, un evento o un desmadre bien producido, con comida de sobra, música y puro lujo inventado. Está cagado porque Tlaxcala ni pinta así.
"Mi primo dijo que era una carnita asada tranqui y terminó haciéndola de Tlaxca-Mafia: taquiza, chelas por cajas, banda en vivo y hasta seguridad en la puerta."