Se dice cuando no te decides entre dos opciones y mejor lo dejas a la suerte: avientas una moneda al aire y lo que salga, sale. Es el clásico volado para desempatar, evitar broncas o quitarte la responsabilidad de elegir. Muy de barrio y bien práctico, aunque luego te arrepientas si la moneda te trolea.
"No sabes si ir a Morelia o quedarte en casa tragando carnitas. Va, hacemos un volado: si sale águila, nos lanzamos, y si sale sol, te quedas de flojo."