Se dice cuando te vas a echar un cigarro en plan pausa exprés, normalmente en el curro o entre recados. Es como decir: cinco minutillos y vuelvo, que me está llamando la nicotina. Suena medio en coña, medio en clave, y sirve para escaparte sin montar drama. Y sí, suele ser más de uno.
"Oye, Paco, me está entrando el mono. Nos bajamos a la puerta a hacer un piti-sesi y volvemos antes de que el jefe se ponga pesado, ¿no?"