Se usa cuando alguien tira una promesa o un plan bien grandote, pero en el fondo no piensa cumplir ni ahí. Es chamuyo del bueno, puro humo para quedar bien y zafar en el momento. Muy de charla entre amigos cuando ya conocés al personaje y sabés que al final se borra o se hace el gil.
"El Lucho juró que traía el cordero y la leña, pero era puro guachazo. Cayó con una gaseosa tibia y encima preguntó si alguien tenía carbón."