En Bolivia se usa para decir que vas a ir caminando a algún lugar, normalmente porque no hay plata para el pasaje, no pasa el micro o simplemente te toca usar las patitas. Es como resignarse a la caminata, a veces larga, a veces con chisme incluido. Y oye, al menos sirve para bajar la llajua y el pique macho.
En Salta se usa para decir que alguien acompaña a otra persona para que no quede sola, tipo cuando vas de refuerzo a una cita o a una juntada medio incómoda. No es ser el alma del grupo, es más bien ir de apoyo, de compañía estratégica. A veces da paja, pero entre amigos se hace igual.