Se usa cuando estás tan estresado, frustrado o desesperado que sientes que te vas a arrancar los pelos de coraje. Es muy de cuando todo sale mal, los pendientes se te juntan y ya no sabes si reír, llorar o aventar la compu por la ventana. Es una forma muy gráfica de decir que ya estás al borde del colapso.
"Con tanto chamba atrasada y el jefe chingando desde las siete, ya me quiero jalar la greña, y todavía dicen que me quede a horas extra sin pagar"