Se dice cuando la gente se pone a vacilar y convierte cualquier plan tranquilo en un revolú de risas, música y desorden del bueno. Es como pasar de vamos relax a esto se fue a fuego en dos minutos. Suele ser improvisado, medio alocado y con ambiente de jangueo. Y sí, casi siempre acaba en party.
"Íbamos a jugar dominó tranquilos en la marquesina, pero alguien puso reguetón, sacaron las Medallas y se hizo la guachafita hasta que llegó la vecina a quejarse."