En Perú se dice cuando alguien mete mucha labia y suelta puro cuento para impresionar o zafar. Es hablar bonito, prometer de todo, pero sin sustento, como vendedor de humo. También aplica al que se alarga con excusas y chamuyo para no decir nada concreto. Si te dicen que estás hablando floro, bájale a la novela.
"No me vengas a hablar floro, causa: dijiste que hoy pagabas y ahora sales con que tu perro se comió la billetera. Ya pues, suelta la plata."