Se usa para cuando alguien mete tanta tonada y modismos de Córdoba que parece que está cantando un cuarteto mientras habla. Alarga las sílabas, mete chistes cada dos palabras y te descoloca mal. A veces entendés todo y a veces nada, pero igual te cagás de risa. Es como un truco de magia cordobés.
"Che, el Leo anoche hablaba tan en cordobés que no sabía si me invitaba a un asado, a un baile de cuarteto o a ir a vender churros a la costanera, me dejó re perdido"