Se dice cuando alguien habla tan sabroso que da gusto escucharlo. Puede ser por el acento, la labia, el flow o porque cuenta las cosas con gracia y te engancha. No es solo hablar bonito, es hablar con swing, como si las palabras tuvieran ritmo. En La Guaira suena bien criollo y bien de calle.
"Chamo, tú cuentas cualquier vaina y uno se queda pegado escuchándote. De pana, hablas con gusto, hasta el chisme suena fino contigo."