Se le dice al pana que siempre anda metido en todas, el que aparece en cualquier rumba, reunión o peo como si lo hubieran invitado por telepatía. Es sociable, conocido por todo el mundo y se mueve por ahí con una facilidad sospechosa. No es insulto, más bien una forma de decir: este bicho vive en la calle.
"Llegamos al muelle a tomarnos unas Polar y ya estaba Luisito, el gato de puerto, saludando a medio mundo y cuadrando la música pa' la rumba."