Se le dice a alguien que es bien manirroto, de los que se gastan la lana como si les sobrara o como si imprimieran billetes en la casa. Compra cosas a lo loco, muchas veces nomás por presumir o por quedar bien. No siempre es mala onda, pero sí te deja pensando: ¿y el ahorro, apá?
"No manches, el Chuy es bien gastalón: le cayó la quincena y ya se fue por otra tabla de surf y unas cheves, como si no pagara renta."